Besos de Colores

Maia dibuja por todos lados y su papá, Carmelo, se enoja a cada rato. Un día, mientras él dormía, ella le deja un crayón y un papel lleno de color. Desde ese momento, ambos dibujan juntos día y noche: Maia no suelta el trazo y Carmelo la llena de besos muy emocionado.